COLOMBIA: OTRO EXAMEN PERDIDO
Todavía con un taquito insulso o con un toque-toque en mitad de la cancha, los colombianos inflamos el pecho y decimos: “Colombia es más que Francia…Colombia domina”. Para al final terminar diciendo, como siempre: “Colombia perdió, pero jugó mejor…hay esperanza”…
O peor aún, repetir que para nosotros lo importante es la eliminatoria, que el partido importante es el próximo contra Perú, y que, por tanto, contra Irlanda y Francia estábamos ‘preparándonos’.
Pura carreta. No nos comamos más ese cuento.
Nosotros no necesitamos dominar más, necesitamos ganar, y comprender de una vez y por todas que el porcentaje de posesión de pelota en un partido de fútbol no cuenta.
Nosotros no necesitamos seguirnos preparando para un ‘futuro’ partido, ni darnos palmaditas en la espalda porque otra vez jugamos bien, pero, lastimosamente, perdimos otra vez, porque “el resultado no se nos dio”.
Y para eso hace falta mentalidad ganadora, porque recurso y capacidad técnica hay. Por ejemplo, ¿porqué se asusta al rechazar o al proyectarse por la banda un jugador de la velocidad y potencia física de Armero?. Pero no entremos en análisis individualidades, pues mi columna tiene otro énfasis.
Nótese la gran conclusión del partido para el equipo Caracol: “Francia tiene mucho que mejorar”. ¡Por favor!.
Antes de concluir de esa manera, consideremos: Francia ganó, Colombia perdió; Francia se está preparando para un evento que comienza en tres días, y no iba a arriesgar frente a Colombia a sus hombres, que jugaron a media maquina; y, finalmente, Francia es subcampeón del mundo: para Colombia un triunfo o un empate es un referente en su palmares, un triunfo de Francia sobre Colombia, en cambio, es supernormal. Es decir, ‘tocayo’, la obligación de ganar es de Colombia.
Y ojo: tampoco el árbitro tuvo la culpa de la pérdida: yo vi penal de Zapata contra Thierry Henry.
Dicho esto, insisto en priorizar un trabajo sobre la cabeza del jugador colombiano. El problema no está en los pies ni las piernas, sino en la masa gris. Más aún, en los fundamentos simbólicos que definen una justificada autoestima, una consciencia de superioridad sobre el contrario.
Respecto al aspecto táctico-estratégico, creo que el equipo de Pinto Jorge Luis Pinto aún carece de dos cosas:
En primer lugar, de plasticidad y fluidez, una fortaleza que proviene del nivel de asimilación del planteamiento por parte del grupo de jugadores. Y en segundo lugar, de contundencia, es decir, una actitud que se origina en la confianza propia, en creer que merecemos el triunfo, que no le estamos robando a nadie si le ganamos a Francia.
Cuando a Jorge Luis Pinto se le subraya por parte de los periodistas la falta de definición del equipo, responde: “sí, todavía hay cositas que mejorar”. ¿Cositas que mejorar?, ¡pero si llevamos medio siglo de fútbol esperando que Colombia mejore esas ‘cositas’!.
Pinto, muy estudioso y analítico él, sigue sacando ‘conclusiones’, y aún no arma el equipo. En Perú, les anticipo, si empatamos debemos considerarlo un triunfo, pues contra España Perú fue grande, disputó el partido de tú a tú con los ibéricos.
Nada que ver con que “España tiene mucho que mejorar”.
Arq. Pedro Gambetta
Todavía con un taquito insulso o con un toque-toque en mitad de la cancha, los colombianos inflamos el pecho y decimos: “Colombia es más que Francia…Colombia domina”. Para al final terminar diciendo, como siempre: “Colombia perdió, pero jugó mejor…hay esperanza”…
O peor aún, repetir que para nosotros lo importante es la eliminatoria, que el partido importante es el próximo contra Perú, y que, por tanto, contra Irlanda y Francia estábamos ‘preparándonos’.
Pura carreta. No nos comamos más ese cuento.
Nosotros no necesitamos dominar más, necesitamos ganar, y comprender de una vez y por todas que el porcentaje de posesión de pelota en un partido de fútbol no cuenta.
Nosotros no necesitamos seguirnos preparando para un ‘futuro’ partido, ni darnos palmaditas en la espalda porque otra vez jugamos bien, pero, lastimosamente, perdimos otra vez, porque “el resultado no se nos dio”.
Y para eso hace falta mentalidad ganadora, porque recurso y capacidad técnica hay. Por ejemplo, ¿porqué se asusta al rechazar o al proyectarse por la banda un jugador de la velocidad y potencia física de Armero?. Pero no entremos en análisis individualidades, pues mi columna tiene otro énfasis.
Nótese la gran conclusión del partido para el equipo Caracol: “Francia tiene mucho que mejorar”. ¡Por favor!.
Antes de concluir de esa manera, consideremos: Francia ganó, Colombia perdió; Francia se está preparando para un evento que comienza en tres días, y no iba a arriesgar frente a Colombia a sus hombres, que jugaron a media maquina; y, finalmente, Francia es subcampeón del mundo: para Colombia un triunfo o un empate es un referente en su palmares, un triunfo de Francia sobre Colombia, en cambio, es supernormal. Es decir, ‘tocayo’, la obligación de ganar es de Colombia.
Y ojo: tampoco el árbitro tuvo la culpa de la pérdida: yo vi penal de Zapata contra Thierry Henry.
Dicho esto, insisto en priorizar un trabajo sobre la cabeza del jugador colombiano. El problema no está en los pies ni las piernas, sino en la masa gris. Más aún, en los fundamentos simbólicos que definen una justificada autoestima, una consciencia de superioridad sobre el contrario.
Respecto al aspecto táctico-estratégico, creo que el equipo de Pinto Jorge Luis Pinto aún carece de dos cosas:
En primer lugar, de plasticidad y fluidez, una fortaleza que proviene del nivel de asimilación del planteamiento por parte del grupo de jugadores. Y en segundo lugar, de contundencia, es decir, una actitud que se origina en la confianza propia, en creer que merecemos el triunfo, que no le estamos robando a nadie si le ganamos a Francia.
Cuando a Jorge Luis Pinto se le subraya por parte de los periodistas la falta de definición del equipo, responde: “sí, todavía hay cositas que mejorar”. ¿Cositas que mejorar?, ¡pero si llevamos medio siglo de fútbol esperando que Colombia mejore esas ‘cositas’!.
Pinto, muy estudioso y analítico él, sigue sacando ‘conclusiones’, y aún no arma el equipo. En Perú, les anticipo, si empatamos debemos considerarlo un triunfo, pues contra España Perú fue grande, disputó el partido de tú a tú con los ibéricos.
Nada que ver con que “España tiene mucho que mejorar”.
Arq. Pedro Gambetta
