domingo 19 de agosto de 2007

El_Globito / Columna

LOS INTERIORES DEL FÚTBOL / CULTURA Y ACCIÓN PUBLICA EN EL DEPORTE
Gracias a los satélites y los cables hoy podemos gozar, en las mañanas y tardes del sábado y el domingo, del agitado fútbol internacional. El mismo juego que hace unas décadas conocíamos a través de ruidosas señales radiales o el tardío Gráfico de Argentina, que después supimos nos deslumbraba con puro humo y mitología, al mejor estilo rioplatense.

De la cercanía de esas lejanas realidades, hoy obtenemos tanto los criterios esenciales para evaluar y comparar las diversas expresiones futbolísticas del mundo, como los criterios suficientes para conocer mejor nuestra propia expresión colombiana, pues conocer a los otros es siempre conocerse a uno mismo.

Por esa magia de las imágenes en tiempo real (o en diferido, no importa) adquiere hoy nitidez para nosotros la lentitud y la tendencia a la maña del fútbol italiano, una mentalidad mediterránea tipo “cosa nostra”, que es capaz de llegar siempre, contra todos los pronósticos, a imponerse en la Champion, la UEFA o los mundiales, a punta de retener y trabar. Y por los italianos conocemos a los argentinos, muy distintos, ambos, a la potencia, la lealtad y el despliegue físico ingles, venido de un disciplinado imperio que ha conquistado muchas colonias y vencido en todas las guerras, pero que hace mucho tiempo no gana torneos de fútbol. Y la gran madre España, que con sus fastuosos hiper-mega-galácticos clubes siempre es noticia, pero con la camiseta roja de la Selección se asusta, quizá porque no pueden incluir extranjeros, aunque siempre intenta a última hora nacionalizar unos cuantos, haber si encuentran un día la famosa “furia”.

En cada uno de estos casos, hay un tipo de mentalidad colectiva expresándose en el juego. Una realidad cuyas raíces es necesario encontrar en juiciosos análisis de los hechos históricos, que parecen ser hoy monopolio de muchas ciencias que menosprecian los valores implicados en el fenómeno mediático más antiguo de la humanidad: el torneo, la competencia.

Y, a propósito del próximo inicio de la eliminatoria al mundial y la discusión que siempre suscita la dirección y conformación de nuestra Selección, en este punto la pregunta es: ¿qué es lo profundo que se está expresando, como sociedad, en nuestro proceso futbolístico?, ¿el fútbol es nuestro espejo de qué rostros sociales más recónditos?...

Y no vamos a intentar en este espacio resolver la cuestión, ni más faltaba, pero sí señalar que en Colombia hacen falta escenarios institucionales, empresariales, académicos y científicos serios, que asuman una postura responsable y profunda entorno a un fenómeno de masas como el fútbol, fuente de las más intensas emociones colectivas. Una realidad que se ha delegado en nuestro país a negociantes ramplones, mafiosos y esclavistas; a dirigentes de medio pelo, que son compinches y/o los mismos negociantes; y a unos medios de comunicación completamente acríticos, dedicados a vender el espectáculo a través de periodistas ligeros y sin formación, que, con el mismo estilo de las notas de farándula, dan el salto mortal de presentadores de noticias televisivas a comentaristas de partidos fútbol, irrespetando a quienes necesitamos interlocutores, más que tipos simpáticos.

En ese sentido, proponemos que la reciente idea de Coldeportes de evaluar y ajustar la legislación que rige los clubes de fútbol en Colombia, primero se lleve a cabo y no se politice, pues igual que en los tibios intentos anteriores, Everth Bustamante es un político que puede estar buscando simplemente un tema escandaloso para capitalizar su paso por la gestión publica, importándole un comino el desenlace del asunto; y segundo, que sea el comienzo de un análisis más amplio acerca de los diferentes frentes que componen el mundo de nuestro fútbol, que comprende no solo la profesionalización de técnicos y jugadores, incluyendo sus derechos laborales, sino la profesionalización de los periodistas deportivos. Ojala pudiéramos promover, entre otras cosas, alianzas con universidades nacionales o internacionales, con sus programas de formación e investigación deportiva. Una gestión que hoy no es tan difícil, incluso muy rentable.
Pedro Gambetta. pedro_gambetta@yahoo.es
Bogotá D.C, Colombia, agosto 19 de 2007.